Ciudad Real Club Bonsai

Sauce Llorón

Sauce Llorón (Salix babylonica)

 

Árbol caduco originario de Asia, principalmente del norte de China, alcanza los 8 a 12 m de altura, son muy característicos de las orillas de riachuelos o corrientes de agua, de ramas delgadas, flexibles y colgantes que pueden llegar al suelo. Hojas de color verde claro linear-lanceoladas muy largas, de unos 8 a 15 cm de largo, borde finamente aserrado, glabras y glaucas en el envés cuando son adultas. Su corteza es fisurada y de color gris oscuro. Las inflorescencias brotan junto con las hojas, tiene amentos cilíndricos de 2 a 5 cm de largo, con flores de color amarillo pálido. Florece en invierno. Complejo de cultivar como bonsái, sobre todo en climas de veranos calurosos, ya que es muy sensible a la falta de agua.

– Nombre Común: Sauce Llorón

– Nombre Científico: Salix babylonica.

– Situación: A pleno sol. Resiste bien las bajas temperaturas invernales, soportando heladas y nevadas.

– Riego: Especie muy poco tolerante a la falta de agua, se debe regar constantemente durante los meses de más calor e incluso si las temperaturas son muy extremas es conveniente mantenerlo con agua corriente, no sumergido.

– Poda: Tolera las podas fuertes en invierno y leves en verano, hay que cuidar no podar en días de mucho calor. El pinzado se realiza sobre la segunda brotación, ya que la primera debe ser alambrada e inclinarse para lograr su diseño característico.

– Alambrado: Después de que crezcan las ramas y los primeros brotes, para bajarlas y darle la típica posición de las ramas de la sauces llorones. Eliminar los alambres a los 2-3 meses para evitar marcar la corteza.

– Trasplante: A finales de invierno, cuando las yemas comiencen a hincharse. Debe emplearse un sustrato drenante que contenga poca cantidad de materia orgánica, aproximadamente un 80% tierra volcánica y 20% de mezcla de turba y arena.

– Abonado: Fertilizar con abono completo cada 20 días durante primavera y finales de otoño. Cada 60 días en invierno.

– Propagación: Se multiplica perfectamente por injertos y esquejes, pues enraízan muy bien. La manera más común es a través de esquejes obtenidos en primavera.

– Plagas: Pulgones a comienzos de primavera.

Descripción: Los pulgones o áfidos son un grupo de insectos chupadores de savia, de pequeño tamaño, con cuerpo blando y forma redondeada o de pera, que pueden tener o no alas, y de color blanco, amarillo, rosa, negro o verde. Segregan un líquido azucarado muy apetecido por las hormigas. Las hembras y sus larvas (que son iguales que los adultos), viven agrupadas en la cara inferior de las hojas, en los brotes tiernos o en los capullos florales. Se multiplica a una gran velocidad ya que las larvas nacen de las hembras sin necesidad de la intervención de machos.

Causas: El ataque es favorecido por la sequedad del aire, el calor, el exceso de abono y los terrenos compactados.

Síntomas: Al chupar los jugos de la planta se provocan deformaciones de las hojas que se enrollan y abarquillan, como consecuencia de las picaduras, ocultando las colonias de pulgones. Las plantas presentan un aspecto pegajoso a causa de la melaza segregada por los insectos, llegando incluso a gotear. Si se observa un rosario de hormigas subiendo y bajando por un árbol, es probable que esté infectado por el pulgón, ya que estas recogen la melaza segregada por los pulgones (relación simbiótica).

Daños: Provocan una fuerte pérdida estética, a la vez que un debilitamiento del árbol. Puede llegar a provocar su muerte.

– Enfermedades: Roya.

Descripción: Hongo fácil de identificar, ya que presenta una serie de pústulas o bultos de color naranja sobre el envés de las hojas y los tallos. En verano, se vuelven negros. En el haz se aprecian manchas amarillentas. Las hojas atacadas terminan por caer y la planta se debilita. En ramas y brotes nuevos pueden aparecer unas manchas rojas.

Control: Basta con emplear los tratamientos que se usan para los demás hongos (Oidio, Mildiu). También hay productos sistémicos específicos para la Roya, tanto preventivos como curativos. Se pueden realizar fumigaciones preventivas, sobre todo si el tiempo es lluvioso y las plantas han sido atacadas otras veces. Las hojas ya afectadas no se curan, pero se protegerá la nueva brotación, flores y frutos si se realizan al menos 2 aplicaciones con 7-10 días de intervalo.

Tratamiento sistémico y específico para Roya es la materia activa Oxicarboxina. Debe aplicarse rápidamente, en los primeros síntomas para que se curen en su totalidad las hojas que acaban de ser infectadas hace 24-48 horas. Se retiran y queman las hojas invadidas.

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