Ciudad Real Club Bonsai

Pistacho

Pistacho (Pistacea Lentiscus)

Arbusto perennifolio o arbolito dioico, plantas macho y hembra independientes, siempre verde de 1 a 5 m de altura, con un fuerte olor a resina, que crece en los matorrales secos y pedregosos de la Europa mediterránea, norte de África y Oriente Próximo. Resiste mal las fuertes heladas y se desarrolla sobre todo tipo de suelos, pudiendo medrar bien en zonas calizas e incluso salitrosas o salinas, esto hace que sea más abundante junto al mar. Crece en forma de mata y a medida que envejece, desarrolla troncos gruesos y gran cantidad de ramas gruesas y largas. En áreas apropiadas, cuando se le deja crecer libremente y se hace viejo suele convertirse en un árbol de hasta 7 m. Las hojas son alternas, coriáceas y compuestas paripinnadas (sin foliolo terminal) con 6-12 foliolos de un verde intenso. Presenta flores muy pequeñas, las masculinas con 5 estambres, las femeninas con estilo trífido. El fruto es una drupa, primero roja y más tarde negra al madurar, de unos 4 mm de diámetro.

– Nombre científico o latino: Pistacia lentiscus

– Nombre común o vulgar: Lentisco, Alfócigo, Alfóncigo, Alfóstigo, Árbol de la almaciga

– Familia: Anacardiaceae (Anacardiáceas).

– Origen: Región Mediterránea.

– Riego: Resiste la sequía. El substrato debe estar parcialmente seco entre dos riegos consecutivos.

– Abonado: Cada 20-30 días desde principios de primavera a otoño, con un intervalo de un par de meses durante la época de máximo calor.

– Poda: No soporta grandes intervenciones en el aparato radical, y deben realizarse de forma gradual y simultáneamente con la poda selectiva de la copa. Si la reducción de las raíces es importante, conviene efectuar una completa defoliación. Durante la época de desarrollo se deben reducir los nuevos brotes a la distancia de dos hojas. Eliminar todos los brotes aparecidos en la base del tronco y de las ramas. En ejemplares con un adecuado vigor, se puede conseguir una mayor compacidad de la copa a base de defoliarla por completo, una vez cada dos años y siempre en primavera.

– Alambrado: El periodo indicado para la sujeción con alambres abarca de primavera a otoño y debe protegerse la corteza de las ramificaciones más jóvenes.

– Trasplante: En primavera, cada 3-4 años en los ejemplares de mayor edad y cada 2-3 años en los más jóvenes. Substrato a base de 70% de mantillo y 30% de arena gruesa. Es muy importante que drene bien, pues el encharcamiento es fatal.

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