Ciudad Real Club Bonsai

Ficus

Ficus Retusa

El género Ficus contiene alrededor de 900 taxones aceptados de árboles, arbustos y trepadoras de la familia Moraceae, oriundas de la Zona Intertropical, con algunas de ellas distribuidas por las regiones templadas. La mayoría son perennes, excepto las que vegetan en latitudes no tropicales y zonas con una larga estación seca.

Una de las características de las especies de este género es la secreción lechosa llamada látex que segregan al cortar o herir cualquier parte de la planta. Pero el más característico es el tipo muy particular de inflorescencia (conjunto de flores modificadas) que se parece más a un fruto o estructura jugosa que a unas flores habituales.

Estos falsos frutos son una estructura especialmente adaptada que se denomina sicono. Son de forma bulbosa con una pequeña abertura, el ostíolo, en el apex y una zona hueca en el interior recubierta por pequeñas flores. Estos falsos frutos son el higo y la breva y son muy comercializados. Los frutos de otras muchas especies también son comestibles, aunque no se consumen extensamente.

Otra característica importante del género reside en que las yemas terminales de las hojas están encerradas dentro de un par de estípulas soldadas en un principio y luego caducas.

Su tronco es de color grisáceo con pintas alargadas de color blanco y sus raíces producen nebaris interesantes, a veces, incluso emiten espectaculares raíces aéreas. Si las condiciones son las adecuadas, crece muy rápido.

– Otros nombres: Ficus nitida, ficus panda, ficus formosanum.

– Familia: Pertenece a las moráceas y comprende cientos de especies de árboles y arbustos que generalmente se distribuyen por zonas tropicales.

Las especies más utilizadas y fáciles de encontrar como Bonsái en las tiendas especializadas son:

Ficus retusa (Ficus microcarpa L.)

Ficus panda (variedad de Ficus microcarpa L.)

Higuera (Ficus carica L.)

aunque también se cultivan cultivan como bonsai:

Ficus enano (Ficus benjamina L.)

Ficus nerifolia (Ficus neriifolia Sm. o Ficus salicifolia)

Ficus religioso o árbol de Buda (Ficus religiosa L.)

Kin-men (Ficus microphylla)

Ficus superba (Ficus superba)

Higuera de Sudáfrica (Ficus nataliensis o Ficus triangularis)

Ficus buxifolia

Ficus deltoidea

Ficus diversifolia

– Origen: El Ficus Retusa es un árbol originario del sur de China y sudeste de Asia, perennifolio, es decir, que conserva sus hojas verdes todo el año.  Su follaje es compacto, con hojas coriáceas, ovaladas y brillantes.

– Situación: Debido a su origen, es una planta a la que no le gustan las bajas temperaturas, por lo que en invierno hay que protegerla del frío en el interior de casa o en un invernadero cálido, con mucha luz, pero sin sol directo, y a temperaturas superiores a 12ºC. Hay que tener especial cuidado con los cambios bruscos de temperatura debido a que es muy sensible a éstos y podría llegar a perder todas las hojas por esta razón.

Durante el resto del año su situación deberá ser exterior, consiguiendo así que recupere su color verde y un crecimiento de los tallos y hojas a un tamaño más adecuado a su cultivo como bonsai. No obstante, en las zonas de clima mediterráneo puede vivir en el exterior durante todo el año.

– Riego: El riego debe ser a fondo cuando la superficie de la tierra comienza a secarse y evitando tanto el encharcamiento permanente de la tierra como dejarla totalmente seca. Agradece la pulverización de su copa por ser un árbol de origen tropical, pero esto ha de realizarse con mucha precaución para evitar la proliferación de hongos y siempre que hayas tratado al árbol con un fungicida.

– Abonado: Sólo durante la época de crecimiento vigoroso y dejar de abonar en las épocas en las que detiene su crecimiento.

– Trasplante: Cada 2 o 3 años, preferentemente a finales de primavera, cuando la temperatura comienza a alcanzar los 20ºC, con un buen sustrato que retenga el agua y drene correctamente. No obstante, si el árbol está sano, puede ser trasplantado durante casi todo el año. Cuidado con el contenido de cal en la tierra, pues provoca hojas amarillas y débiles debido a problemas de absorción con el hierro. También hay que tener en cuenta que los sustratos con mucha turba, debido al  exceso de humedad, podría producir enfermedades (hongos).

– Poda: Durante el trasplante hay que podar las raíces y ramas no deseadas. Los nuevos brotes se podan durante el verano a la distancia de dos hojas con el fin de compactar la copa mediante la ramificación de las ramas principales. Soporta bien una poda drástica antes de la primavera y brota sin dificultad de las ramas de más de 2 años. Para reducir el tamaño de las hojas y fomentar la ramificación hay que defoliar sus hojas al final de la primavera. Durante la poda o defoliado, las ramas segregarán abundante látex que ayudará a la cicatrización de la herida.

– Alambrado: La colocación de ramas mediante el alambrado se realizará en cualquier época del año, pero nunca inmediatamente después de un trasplante. Hay que proteger la corteza y vigilar que no se marque el alambre. Los estilos más frecuentes son el moyogui o informal recto, el tronco múltiple y sobre rocas.

– Enfermedades y parásitos más comunes: Cochinilla, araña roja y hongos en las hojas, aunque si se cultiva adecuadamente, es muy resistente a las enfermedades. Podrían aparecer manchas en las hojas debidas a hongos provocados por la pulverización de agua sobre su copa. Este problema se soluciona fácilmente con la utilización preventiva de un fungicida o evitando las pulverizaciones de agua.

Otro problema frecuente, sobre todo en ambientes mal ventilados o de interior, con ambiente seco y caluroso, son los ataques de cochinilla o los de araña roja, lo que les producirá un debilitamiento progresivo. El tratamiento  debe ser específico contra la plaga y constante en el tiempo hasta eliminarla completamente.

– Propagación: Se reproduce fácilmente por esquejes de madera semi-madura a principios de la primavera. También se puede utilizar la técnica del acodo aéreo o las semillas. Aunque la fusión de troncos no es un método de reproducción, es útil mencionar la curiosa característica que poseen los ficus de fusionar sus troncos cuando éstos permanecen en contacto el tiempo suficiente. Característica que permite conseguir troncos gruesos con relativa rapidez.

 

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