Ciudad Real Club Bonsai

Estilos

Los “Estilos” representados en el mundo del Bonsái constituyen una representación artística según la cual clasificamos nuestros árboles. Como línea central son una representación de las formas que adoptan normalmente los árboles en la naturaleza.

Esta forma está fuertemente influenciada por las condiciones naturales del medio en el que crecen y sus elementos, por los patrones de crecimiento propio de la especie, por la competencia natural con otros árboles e incluso a veces por la mera casualidad.

Aunque existen variaciones en las clasificaciones, muchas veces influenciadas por la interpretación personal del practicante y su creatividad, hemos recogido algunas de los estilos más empleados y reconocidos globalmente:

 

Estilo Escoba (Hokidachi) 

Estilo-Escoba-Hokidachi

Este estilo es muy apropiado para aquellas especies caducas que exhiban una abundante y fina ramificación durante su silueta invernal. El tronco se muestra firme, recto y no llega hasta la parte superior del árbol o su ápice, pues carece de él. Las ramas surgen entre la mitad y tercio superior del árbol, expandiéndose en todas direcciones. La copa del árbol y su follaje adoptan una forma redondeada o de bola. Los arboles diseñados en este estilo al llegar el invierno constituyen una visión impresionante.

 

Estilo Recto Formal (Chokkan)

Estilo-Recto-Formal-Chokkan

Este es uno de los estilos más habituales en el Bonsái y habitualmente lo encontramos en la naturaleza, especialmente cuando las condiciones de crecimiento (luz, nutrientes, etc.) le son propicias al árbol y no existe una competencia evidente por los recursos naturales. Cuando se elija o aplique este estilo debe asegurarse que la conicidad del tronco del árbol desde su base hasta el ápice sea evidente. Esto es, que sea fácilmente observable que es más grueso en la base y que a medida que subimos a lo largo del tronco, este vaya estrechándose progresivamente. La ramificación, como norma general, debe surgir entre la cuarta y la tercera parte de la altura total del árbol. Se va colocando alternativamente a los lados del árbol y en su parte trasera según se asciende por el tronco hasta llegar al ápice.

 

Estilo Recto Informal (Moyogi)

Estilo-Recto-Informal-Moyogi

Este también es un estilo que encontramos comúnmente en la naturaleza, así como en el mundo del Bonsái. El tronco crece igualmente hacia arriba, pero ahora lo hace de manera sinuosa o describiendo una “S” a medida que asciende. En esta configuración, la norma es que la ramificación surja en cada una de sus curvas notables. Al igual que en el caso anterior, la conicidad debe ser evidente, siendo marcadamente más ancho el árbol en la base que en su ápice.

 

Estilo Inclinado (Shakan)

Estilo-Inclinado-Shakan

No es extraño en la naturaleza encontrarnos con árboles inclinados debido a la acción que ejercen los elementos sobre él o forzado por la necesidad de buscar la luz del sol. Estos árboles deben crecer en un rango que oscila entre los 60º – 80º en relación con el substrato. En este estilo típicamente se desarrollan más las raíces contrarias a la inclinación, mientras que las que corresponden al interior del ángulo, no es raro que exhiban un menos desarrollo. Esta es una forma natural de mantener el equilibrio del árbol y en consecuencia, la primera rama del árbol debe surgir en el lado contrario a la inclinación. Finalmente, el tronco puede ser recto o curvado, pero en cualquier caso debe exhibir la típica conicidad mientras asciende de la base al ápice.

 

Estilo Cascada (Kengai)

Estilo-Cascada-Kengai

Este estilo, como norma general, puede observarse cuando el árbol crece sobre una ladera (o cualquier otra superficie) inclinada de una montaña y se encuentra directamente bajo la fuerte influencia de los elementos, como por ejemplo, el peso de la nieve, rocas que se desprenden y lo golpean, etc. Este no es un estilo fácil de lograr, dado que la mayoría de los árboles exhiben un crecimiento vertical (dominancia apical) y por tanto su diseño va en la dirección contraria.

En este estilo se plantan los árboles en macetas profundas y después de un breve ascenso, el árbol se dobla abruptamente hacia debajo. Aquí el ápice crece por encima de la maceta, pero el tronco que nace a partir de una primera rama muy fuerte, serpentea hacia abajo y cae por debajo del borde inferior de la maceta, con las ramas secundarias creciendo a ambos lados del tronco descendente y de manera horizontal.

 

Estilo Semi-Cascada (Han-Kengai)

Estilo-Semi-Cascada-Han-Kengai

Al igual que el caso anterior (Cascada o Kengai) este estilo, simula el crecimiento de aquellos árboles que se encuentran en superficies inclinadas de las montañas o acantilados; pero a su vez también recoge a aquellos árboles que se encuentran en las orillas de los ríos y los lagos. El tronco también crece inicialmente hacia arriba para luego curvarse. Sin embargo, la mayor diferencia con el caso anterior radica en que la rama descendente nunca cae por debajo de la maceta y en ocasiones ni siquiera lo hace por debajo del labio superior de la maceta.

 

Estilo Literati (Bunjingi)

Estilo-Literati-Bunjingi

Este es uno de los estilos que mejor muestra la lucha que enfrentan algunos árboles por sobrevivir en su ambiente natural. En la naturaleza, estos árboles se encuentran generalmente en ubicaciones donde la competencia por la sobrevivencia del más fuerte es brutal o extrema y la única forma plausible de sobrevivir consiste en crecer tan alto y tan rápido como sea posible. Aquí el tronco serpentea hacia arriba describiendo giros extremos e incluso no es poco común que exhiba características de madera muerta (Jin o Shari), donde la corteza ha sido arrancada del árbol. Adicionalmente y para aumentar la sensación de fuerte supervivencia ante la escasez de recursos, estos ejemplares se plantan en macetas pequeñas, redondas y típicamente muy planas o poco profundas.

 

Estilo Soplado por el Viento (Fukinagashi)

Estilo-Soplado-Viento-Fukinagashi

Este estilo constituye otro ejemplo de árboles que están en una constante lucha por su supervivencia. La diferencia es que aquí el principal obstáculo es el viento que sopla o azota al árbol continuamente desde un lado y en consecuencia, tanto el tronco como las ramas, crecen inclinados hacia la dirección en que sopla el viento. Aunque las ramas a lo largo del tronco se alternan de un lado al otro, todas se inclinarán en la misma dirección.

 

Estilo Doble Tronco (Sokan)

Estilo-Doble-Tronco

Este es un estilo que encontramos con relativa frecuencia en la naturaleza, aunque no en la misma proporción en el mundo del Bonsái. La norma es que crezcan dos fuertes troncos a partir de un sólo sistema radicular. Uno de los dos troncos nace bien abajo a partir del tronco principal. En altura, grosor y desarrollo, este tronco secundario es menor que el tronco original o principal.

 

Estilo Troncos Múltiples (Kabudachi)

Estilo-Troncos-Múltiples-Kabudachi

Este estilo es en realidad una ampliación del estilo anterior (Doble Tronco o Sokan), pero con la diferencia que comprende tres troncos o más. Igualmente el crecimiento de todos los troncos surge a partir de un mismo sistema radicular. Otra singularidad es que aquí el grupo de troncos exhibe una copa colectiva, aunque también es marcada la diferencia en desarrollo del tronco principal en relación al resto de troncos secundarios.

 

Estilo Bosque (Yose-Ue)

Estilo-Bosque-Yose-Ue

Este estilo es relativamente similar al estilo antes mencionado (Troncos Múltiples o Kabudachi), pero con una diferencia esencial: Los árboles son sujetos individuales con sistemas radiculares propios que se juntan de manera que constituyan un sólo grupo. Cono norma general los árboles de mayor desarrollo se sitúan en el centro de la composición y la maceta en la que se plantan suele ser larga y plana o de muy baja profundidad.  Asimismo, los árboles más pequeños se plantan en los extremos del conjunto, de manera que el total de los árboles plantados conformen una única copa global. Otro requerimiento es que los árboles no deben plantarse en una línea recta. Igualmente es deseable que el número total de árboles sea impar.

 

Estilo Abrazado a Roca (Seki-Joju)

Estilo-Abrazado-Roca-Seki-Joju

Este estilo representa la lucha de los árboles en terrenos rocosos, con escasez de materia fértil, donde los árboles se ven forzados a buscar en pequeños agujeros o fisuras cualquier resto de materia que les ayude a sobrevivir. Las raíces se encuentran al descubierto sobre las rocas y se cubren de una corteza que es similar a la del resto del árbol con el propósito de protegerse del sol. Al crecer las raíces sobre la roca, sus puntas o extremos sí que se insertan dentro de la tierra o substrato, de manera que la apariencia general del árbol tampoco difiere tanto del resto de los estilos. Una especie que se presta muy bien a representaciones de este tipo es la de los Arces.

 

Estilo Enraizado en Roca (Ishizuki)

Estilo-Enraizado-Roca-Ishizuki

Otro ejemplo de supervivencia de los árboles en la naturaleza. A diferencia del estilo anterior (Abrazado a Roca o Seki-Joju), aquí las raíces crecen directamente dentro de los agujeros de la roca. Esto se traduce en que el espacio para obtener los nutrientes necesarios para el desarrollo apropiado del árbol, es muy escaso o inexistente. Esto implica que los árboles plantados en este estilo, a priori no deben dar la sensación de ser árboles fuerte y sanos; sino que han de representar la lucha constante que asumen para sobrevivir.

Es evidente, sin embargo, que los regímenes de riego y abonado en este estilo también han de respetarse, pues como se ha dicho la capacidad de retener nutrientes de los agujeros o fisuras de la roca y por tanto de las raíces para absorberlos, es relativamente escasa o nula. Igualmente, es práctica habitual colocar la roca en la cual han sido plantados los árboles sobre una maceta plana con agua y gravilla.

 

Estilo Balsa (Ikadabuki)

Estilo-Balsa-Ikadabuki

En la naturaleza, ocasionalmente, un árbol que ha sido derribado por el hombre o los elementos, logra sobrevivir al hacer crecer las ramas de un lado del tronco hacia arriba. La condición necesaria para que esto ocurra es que el lateral del árbol original que ha quedado apoyado contra el suelo, sea capaz de generar nuevas raíces capaces de suministrar los nutrientes imprescindibles para la vida a aquellas ramas que van a constituir los nuevos troncos. De esta manera las ramas superiores van desarrollándose en la misma medida que las raíces y van ganando en fortaleza ambas estructuras.

Finalmente las funciones de las raíces originales son asumidas por el nuevo sistema radicular, y las ramas nuevas dejan de serlo y se convierten en nuevos troncos múltiples, llegando a formar en definitiva una única copa, tal como se observaba en el estilo Bosque (Yose-Ue). Sin embargo, la diferencia estriba en que en este estilo si es visible nítidamente que los troncos surgen a partir de lo que una vez fue el tronco original.

 

Estilo Madera Muerta (Sharimiki)

Estilo-Madera-Muerta-Sharimiki

Este estilo simula el paso del tiempo en aquellos árboles que van perdiendo la corteza en ciertas zonas del tronco debido a las inclemencias de los diferentes fenómenos meteorológicos presentes en la naturaleza. Como norma general, estas zonas se originan en la base del árbol y van ascendiendo progresivamente a lo largo del tronco, hasta llegar a zonas bastante elevadas o al mismo ápice en cuestión. Bajo una intensa luz solar, es normal que estas zonas desnudas blanqueen y el aspecto global sea tan marcado y característico.

La forma de emular este fenómeno en el mundo del Bonsái es retirar la corteza mecánicamente, y a estas nuevas partes descubiertas se les trata con una solución de polisulfuro de Calcio (líquido de Jin), que promueve un blanqueamiento más rápido y eficiente. Esta técnica es denominada como “Shari“.

 


Por último desde Nintai Bonsái nos gustaría agradecer al artista creador de las imágenes mostradas en esta página. Todas las imágenes fueron dibujadas y diseñadas por: José Luis Villarreal Cerro. ¡Muchas Gracias!

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