Ciudad Real Club Bonsai

Cerezo

Cerezo (Prunus Subhirtella)

Existe un grupo de especies y variedades de Prunus que se les denomina a todos ellos Cerezos de Flor. Aquí se mencionan a Prunus subhirtella y Prunus serrulata, pero hay más.

Estos árboles poseen una floración espectacular a finales de otoño-primavera. El inconveniente que tienen es que su floración dura poco (entre 7-15 días) y después los árboles resultan menos atractivos en general. Las ramitas y las hojas de estos árboles son un poco bastas para dar una imagen refinada de Bonsái.

El Prunus Subhirtella presenta unas flores con tonalidades que van desde el blanco al color rosa. Las flores puede surgir intermitentemente desde el otoño hasta la primavera. Su fruto es pequeño y de color negro. Las hojas del P. Subhirtella tienen más valor como Bonsái por sus bonitos tonos amarillos en otoño. Son alternas, simples y serradas. Oblongas u ovadas en su forma, de entre 5 y 10 cms de longitud.

La variedad Prunus Subhirtella ‘Autumnalis’ sí posee unas ramitas delicadas, hojas pequeñas de agradable colorido en otoño y flores semidobles blancas o rosa pálida que aparecen sobre las ramas desnudas a todo lo largo del invierno siempre que haya un periodo sin heladas. También es destacable el Prunus serrulata ‘Kanzan’, de grandes flores dobles rosa oscura que suelen ocultar por completo las ramas.

– Nombre científico: Prunus subhirtella, Prunus serrulata y otras especies

– Nombre común o vulgar: Cerezo de flor, cerezo Higan o cerezo capullo de rosa.

– Familia: Rosaceae (Rosáceas).

– Posición: Pleno sol. Proteger de las heladas en invierno y proteger las yemas florales cuando empiezan a hincharse desde finales de invierno a principios de primavera, pues las aves pueden despojar a un bonsái de sus yemas en pocos minutos.

– Riego: Regar todos los días en la estación de crecimiento. Evitar que el agua caiga en las flores abiertas, pues se estropearían los pétalos. Debe intentarse protegerlos de las lluvias fuertes. Escaso en invierno, pero sin dejar que el substrato se seque del todo.

– Abonado: Abonar cada 15 días después de que haya acabado la floración. En invierno no debe abonarse.

– Trasplante: Anualmente a finales de primavera, antes de que se abran las yemas o a finales de otoño.

– Poda: Podar las ramas en invierno cuando sea necesario. Podar las puntas de los nuevos brotes cuando crezcan en verano. Pinzar (cortar las puntas) después de la floración.

– Propagación: Por injerto a principios de primavera.

– Pestes y enfermedades: Es propenso a sufrirlas, especialmente en condiciones de substrato seco. Áfidos, insectos taladradores, cochinilla, araña roja, oídio y algunos hongos son los principales enemigos de este cultivar.

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