Ciudad Real Club Bonsai

Algarrobo

Algarrobo (Ceratonia Siliqua)

Árbol del mediterráneo que gusta de un clima suave y enrarece en el interior por ser sensible a las heladas. Perteneciente a la familia de las leguminosas que es una de las más amplias del reino vegetal. Alrededor de 700 géneros y 17.000 especies la componen . Su tronco es irregular, mas bien corto y grueso, y su corteza es de textura lisa de color gris. Sus ramas son largas y gruesas ligeramente caídas.

Es un árbol perenne y sus hojas están compuestas de tres a cinco hojuelas, elípticas y coriáceas con el borde entero de un color verde oscuro por el haz y más claro por el envés. Florece en racimos de color verde rojizo que nacen en las ramas y en el tronco. Su época de floración es desde junio y los frutos maduran un año después. Son alargados, de un color verde al principio y pardo-negruzco después, al madurar.

Responde bien a las técnicas de bonsái, pero no es una especie fácil de cultivar, especialmente por lo delicadas que son sus raíces.

– Situación: Debe estar a pleno sol, y en climas duros debemos resguardarlo de las heladas invernales. No le gusta el frío, prefiere los climas templados. Soporta bien el viento.

– Riego: A menudo, pero siempre ha de esperar a que se seque antes del nuevo riego. Las raíces son muy delicadas y temen los encharcamientos. Ha de cuidarse que no se asfixien las raíces, ya que es problemática su recuperación.

– Trasplante: Al ser un árbol de crecimiento lento bastará cada 3 o 4 años. Estoes una operación algo delicada y debe realizarse en la época adecuada, que será en marzo-abril, justo cuando el árbol comience a brotar. En zonas más frías será algo más tarde, hay que fijarse en los brotes y esperar a que estos den señal de acción. Es necesario un drenaje muy bueno. Por la delicadeza de las raíces es conveniente una maceta más bien profunda. Mantener limpio de hojas muertas y ramas. Como mezcla para el sustrato puede usarse dos partes de mantillo, tres partes de arena de grano medio y una de Akadama.

– Poda: Debe tenerse en cuenta que la cicatrización es muy lenta, por lo cual ha de prestarse mayor atención a las ramas gruesas. Para mejorar la cicatrización se podará en la época de crecimiento y se ayudará con una buena pasta cicatrizante después de la poda. Para aumentar la ramificación deben dejarse crecer los nuevos brotes hasta que tengan de 8 a 10 hojas (recordad que son compuestas) y cortar dejando solamente dos del nuevo crecimiento. El algarrobo es de crecimiento lento y si se pinza antes de que la rama se desarrolle un poco, se frenará el crecimiento. Si lo que se desea es mantener la estructura, se pinzarán los nuevos brotes cuando hayan sacado un par de hojas, eliminando la yema terminal.

– Alambrado: La mejor época es en la entrada del invierno, octubre-noviembre. Ha de tenerse mucho cuidado, pues es algo quebradizo.

– Abonado: En primavera y en otoño aplicar abonos orgánicos de liberación lenta. No abonar en julio y agosto, tampoco a un árbol débil.

Anuncios
A %d blogueros les gusta esto: