Ciudad Real Club Bonsai

Albaricoque

Albaricoque (Prunus Mume)

De la familia de las rosáceas, el genero Prunus está formado por multitud de especies algunas cultivadas por sus frutos y otras por sus flores. Una de las más utilizadas en bonsái es el Prunus Mume, albaricoque japonés.

El Prunus Mume, albaricoque japonés, es originario de China y después fue llevado a Corea y a Japón. De porte no muy elevado, ronda los 12 metros de altura con una corteza gris verdosa y un follaje ovalado, dentado y caduco. Florece antes de que sus hojas salgan al final del invierno, que normalmente ocurre a finales de enero o febrero en el Este de Asia con unas tonalidades que pueden ir desde el blanco al rojo, pasando por distintos matices de rosa, en ocasiones en el mismo árbol. Sus flores tienen cinco pétalos cada una y un diámetro de 1 a 3 centímetros. El perfume de estas flores resulta más que notable. Sus hojas son ovales y punteadas y salen poco después de que las flores hayan caído.

El fruto madura a principios del verano, normalmente en junio en el Este de Asia. La maduración coincide con la época lluviosa en el este de Asia. Esto se conoce en chino como méiyǔ (梅雨), que literalmente significa “lluvia de ume (albaricoque)“. El fruto es redondo con una hendidura que va desde la punta hasta el rabillo. La piel del fruto cambia de verde a amarillo y a veces a un color rojizo cuando madura. Su pulpa se pone amarilla.

– Estilos: Se adapta bien a casi todos los estilos y tamaños.

– Situación: Necesita estar situado a pleno sol, en un lugar bien aireado. El viento no representa un gran problema, así como tampoco el frío siempre que no resulte excesivo. Se debe prestar atención a las raíces, pues al estar situadas en maceta pueden resentirse en caso de helada, al igual que alguna de las ramas más finas.

– Riego: Regar abundantemente durante la formación de las yemas de flor y en el verano.

– Abonado: Abonar en los periodos activos; primavera y otoño. Con mayor intensidad en otoño

– Trasplante: Cada uno o dos años tras el periodo de floración. El sustrato puede ser la mezcla normal, por ejemplo akadama mas volcánica.

– Poda: Pinzado de brotes dejando unas dos hojas en cuanto se hayan desarrollado tres o cuatro grupos de ellas. Podar las ramas tras la floración.

– Alambrado: Aunque resulta factible alambrarlos, las ramas pueden ser un tanto quebradizas por lo que en ocasiones conviene protegerlas con rafia.

– Propagación: A partir de esquejes en primavera.

– Plagas: Las más corrientes son araña roja, barrenillos, orugas y cochinilla.

– Enfermedades: Susceptible al oidio y royas.

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