Ciudad Real Club Bonsai

Pino-Silvestre-Pinus-Sylvestris

El pasado sábado 4 de Marzo realizamos un nuevo taller con el Maestro Juan Escohotado. Aproximadamente 10 árboles de seis de los miembros de nuestra Asociación Cultural Nintai Bonsai fueron mejorados y estilizados. Sin embargo, de todos esos árboles aquí presentaremos solamente la evolución de un gran Pino Silvestre (Pinus Sylvestris) de uno de nuestros socios y pronto veréis la razón… Es un árbol con un potencial sencillamente espectacular.

Ese fue día fantástico a pesar de haber nevado en Ciudad Real (lo que es bastante raro para la época del año), pues nuestra pasión por el Bonsái nos mantenía atentos y abrigados… Bueno, eso y una buena estufa de leña alimentada por madera de encina. Pero ya estamos divagando, así que entramos en materia.

El pino en cuestión es un yamadori, que según su dueño fue recuperado hace más de 5 años. Desde entonces se había dejado descansar y si bien había sido objeto de algunos trabajos menores (podado, pinzado, limpieza, eliminación de una raíz), hasta ahora no había sido realmente sometido a un diseño inicial completo que dictara el rumbo futuro que debe tomar este árbol.

La primera parte del trabajo consistió en sacarlo de su maceta actual de poliestireno expandido, eliminación del substrato viejo y plantado en una nueva maceta de cultivo plástica. Desde luego, la preparación inicial de la nueva maceta era imperativo y aquí os dejamos algunas imágenes:

Maceta-Preparación

Fig. 1. Preparando la maceta. a) asegurando rejillas de drenaje, b) capa de drenaje.

En cuanto al substrato empleado para realizar el trasplante, nuestro amigo decidió emplear una mezcla de corteza de pino, vermiculita, roca volcánica y un poco de materia orgánica de jardinería. Aquí nos gustaría hacer un paréntesis…

En el mundo del Bonsái cada aficionado, profesional o maestro parece tener su propia receta de substrato. Por ello esta mezcla no pretende para nada ser un patrón obligatorio a seguir para cada uno de vuestros árboles. Siempre ha de tenerse en cuenta que la combinación de la mezcla va a depender grandemente de la especie de árbol que estemos cultivando, así como de las características ambientales de nuestro entorno. En nuestro caso, Ciudad Real, se caracteriza por unos veranos abrasivos y unos inviernos muy fríos. De ahí que la proporción de material orgánico vs. inorgánico suela ser más elevado que en un lugar con un clima menos extremo.

Os animamos a buscar vuestras propias mezclas, aquellas que mejor se ajusten a su entornos y por tanto mejor os funcionen. Sin embargo, si hay tres parámetros universales que cualquier mezcla de substrato debe cumplir para garantizar que nuestros árboles se desarrollen saludablemente. Estos son:

  1. Retención de Agua: La mezcla empleada debe ser capaz de retener suficiente agua como para que las finas raicillas de nuestros árboles puedan tener a su disposición un nivel de humedad aceptable.
  2. Drenaje: La mezcla utilizada debe ser capaz de drenar apropiadamente el exceso de agua existente (es sorprendente la cantidad de árboles que mueren porque las raíces se han podrido debido a un exceso prolongado de humedad).
  3. Aireación: La mezcla usada debe permitir el paso correcto del aire, de manera que las raíces puedan tomar el oxígeno existente entre los pequeños espacios que se crean  entre las partículas que conforman el substrato.

Para una mayor y más detallada información en esta materia, os recomendamos este artículo sobre substratos en el Bonsái.

A continuación el Pino fue observado desde varios ángulos, y el Maestro Escohotado decidió que el árbol necesitaba que se le cambiase el ángulo de plantado. De esta manera se resaltaría con mayor nitidez la gran curva natural que presentaba este pino en el tronco; y que en la posición de plantado actual se desaprovechaba al estar horizontal, pegada al suelo, desaprovechando todo el movimiento que podría ofrecer:

Pino-Silvestre

Fig. 2. El Pino antes de comenzar el diseño.

A modo de ejemplo, las imágenes siguientes del trasplante muestran todo el proceso:

Trasplante-Pino-Silvestre

Fig. 3. Realizando el trasplante y el cambio del ángulo de plantado.

La raíz tan grande que sobresalía de la maceta de poliestireno en la Figura 2, fue cortada para permitir la nueva inclinación que presentaría el árbol. Puede observarse que al ser este un espécimen tan grande, para mantenerlo correctamente anclado fue necesario emplear, además de los alambres habituales de anclaje, un tornillo que atravesaba la maceta y se insertaba directamente en la raíz, a modo de sujeción.

Hemos de destacar que el árbol fue despojado de cerca del 50% de la masa de raíces original (pudimos hacerlo así por el estado tan saludable de cultivo en el que se encontraba). Recordad además que en las coníferas debemos ser muy cuidadosos. Siempre debe dejarse una parte apreciable del substrato original, pues ahí encontramos generalmente en gran concentración las micorrizas que tan necesarias son para que nuestro árbol crezca con seguridad y sea capaz de afrontar trabajos tan drásticos como este, sin mayores problemas agregados.

Ha de notarse en la imagen anterior que el pino ha sido pinzado, y despojado de todo el follaje innecesario para el diseño final. Una vez que el árbol fue anclado y limpiado correctamente, el próximo paso fue decidir cuál sería el frente. Nótese como la rama que ha sido dejada sin verde sale directamente hacia delante, dicha dirección se seleccionó como la mejor opción para el frente, dado que a la izquierda nos quedaría un enorme y bien desarrollado nebari, sobre él todo el verde disponible para formar los panes de follaje y justo a la derecha y hacia delante todo el trabajo de la madera muerta con sus ramas diseñadas a modo de Jins.

Sin embargo, esa rama frontal era demasiado fuerte y protuberante y tendría que ser doblada hacia arriba. Para más claridad de como van avanzando los trabajos, aquí va la muestra:

Doblar-Rama-Pino-Silvestre

Fig. 4. Vistas laterales del Pino. a) lateral izquierda, b) lateral derecha.

Doblar-Rama-Pino-Silvestre

Fig. 5. Vista frontal del Pino antes de doblar la rama saliente.

Como se observa, la rama a doblar es de un calibre considerable y está destinada a representar la parte de la madera muerta del árbol. Por ello el trabajo prosiguió con el pelado y doblaje de dicha rama. La parte de pelar es relativamente intuitiva y la pasaremos por alto, sin embargo el hecho de doblar una rama tan gruesa, sí representó todo un reto y necesitó el concurso de tres de nuestros socios, además del Maestro.

Inicialmente se practicaron en la base de la rama (justo a partir de donde se eliminó la corteza) unas incisiones longitudinales, empleando una tenaza rompe troncos. Como esto no fue suficiente, a continuación, con un taladro de mano se realizaron una serie de agujeros a todo lo largo de la sección que se iba a doblar.

Tenazas-Rompe-Troncos

Fig. 6. Tenazas rompe troncos empleada para realizar incisiones en la rama a doblar.

Una vez realizado esto y con la ayuda de una pata de cabra (barra de uña), el Maestro y uno de los socios comenzaron a doblar hacia arriba la rama, mientras los otros dos miembros sujetaban firmemente el pino a la maceta, para evitar que se soltara el anclaje y las raíces sufrieran durante el proceso. Una vez que la rama se llevó a la posición deseada, con la ayuda de unos tensores y una barra de acero, se fijó la posición final que adoptaría dicha rama. A continuación se alambraron el resto de las ramitas más pequeñas, que previamente habían sido desprovistas también de corteza y convertidas en Jins, para darle el aspecto final deseado a la madera muerta. Así va quedando el Pino:

Madera-Muerta-Alambrado-Pino-Silvestre

Fig. 7. Pino con la rama doblada, resaltando la madera muerta y en el proceso de alambrado.

Nótese en esta última imagen el uso de los tensores, la barra de acero y el proceso de alambrado para colocar tanto la rama gruesa doblada, como el resto de las ramitas menores en la posición deseada de antemano. Una vez finalizado todo el alambrado de la madera muerta, se procedió a su colocación final y se rellenó la maceta con todo el substrato que le faltaba y que en un inicio no había sido completado. El resultado final podemos observarlo ahora:

Pino-Silvestre-Pinus-Sylvestris

Fig. 8. Aspecto final del Pino Silvestre.

Observen en esta imagen el cambio radical sufrido por el Pino. Ahora se realza el movimiento a través de la curva tan natural de su tronco, junto con la combinación y contraste que ofrecen la aparición del follaje en el lado izquierdo en contraposición con la madera muerta en su lado derecho. Además, la rama tan baja de la izquierda ofrece multitud de posibilidades al diseño, pues llena de carácter y dramatismo este árbol.

Pareciera que los largos años a la intemperie bajo el influjo de los elementos, hubiesen moldeado el físico de este árbol, que a pesar de todo, se ha negado a morir y se empeña en sobrevivir a través de la adaptación más férrea al medio en que subsiste. Debemos destacar, además, que a pesar de no ser este un pino excesivamente viejo, ya puede observarse la bonita corteza que va adquiriendo. Esto le brinda un toque genuinamente natural y antiguo a este espécimen. Finalmente, os dejamos un collage de imágenes para que podáis comparar y apreciar en su totalidad los cambios acontecidos durante el trabajo…

Collage-Pino-Silvestre-Pinus-Sylvestris

Fig. 9. Collage final del antes y el después de la transformación del Pino Silvestre.

Ahora habrá que permitir que el pino se recupere de todo el estrés sufrido durante al menos un año. Desde luego, más prudente sería incluso dejarlo durante dos estaciones de crecimiento completas, pero ya sabemos que a veces tenemos poca paciencia y no podemos esperar del todo, dado que las puntas de nuestros dedos nos comienzan a escocer.

Precisamente por ello, se puede observar que el verde del árbol no ha sido alambrado. Después de haber realizado un trabajo tan extenso sobre el pino, se decidió no alambrar el follaje y dejar esta tarea para un próximo taller; cuando el árbol se encuentre más fuerte y por tanto más propenso a responder favorablemente a un nuevo diseño. En cualquier caso, ahora lo que procede es regar adecuadamente y abonar en su justa medida.

Esperamos que hayáis disfrutado con esta entrada, tanto como nosotros lo hicimos modelando y diseñando este impresionante espécimen de Pino Silvestre. ¡Hasta la próxima entrada!

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: