Ciudad Real Club Bonsai

Acer-Palmatum-Quemaduras

Fig. 1. Quemadura de las hojas en un arce Japonés (Acer Palmatum).

La quemadura de las hojas puede ocurrir en cualquier especie de árbol, arbusto o planta herbácea. Es una enfermedad o desorden no infeccioso diseminada ampliamente. Las quemaduras ocurren a menudo después de períodos prolongados de sequía, tiempo ventoso o luz solar muy brillante, cuando las raíces son incapaces suministrar agua al follaje tan rápido como se pierde a través de la transpiración de las hojas.

Entre las locaciones o posiciones desfavorables que ocasionan o favorecen la quemadura de las hojas encontramos: suelos arenosos o de grava, obstrucciones cercanas o pavimento que restringen el crecimiento de las raíces, pendientes o lugares expuestos al viento, etc. Cualquier cosa que afecte la habilidad de la planta de tomar el agua, incluyendo los problemas por enfermedad o insectos, pueden dar como resultado que aparezcan en las hojas de nuestros árboles estas quemaduras tan indeseadas. Los herbicidas y pesticidas también pueden contribuir a las quemaduras. De tal manera que no debe rociarse en días de viento y no debe permitirse que la niebla se asiente sobre los árboles. En casos leves de quemaduras de las hojas, las hojas permanecen unidas y el daño resultante es menor. En casos más severos, las plantas pueden dejar caer muchas de sus hojas prematuramente, aunque tales plantas no morirán. Sin embargo, si la quemadura de las hojas ocurre anualmente esto provocará un estrés que debilitará gradualmente la planta; haciéndole más susceptible de sufrir enfermedades o verse afectada por plagas e insectos.

Síntomas y Diagnóstico

El tinte marrón de los márgenes de las hojas y el color amarillento u oscuro del área circundante a las venas principales de las hojas son síntomas inequívocos de quemadura de las hojas. Debido a causas ambientales, las hojas pueden secarse, tornarse de color marrón y volverse muy frágiles. Estos daños suelen ocurrir habitualmente (aunque no estrictamente limitados a esta porción) en la parte superior, soleada y que da al sur o que está expuesta a vientos fuertes de cualquier árbol o arbusto. La caída prematura de las hojas y la muerte de algunas ramitas puede ocurrir durante el verano tardío. Estos síntomas aparecen usualmente después de la ocurrencia de vientos secos en conjunción con períodos de clima caliente y seco.

Quemadura-Arce-Jade

Fig. 2. a) Acer Palmatum que a la distancia parece jaspeado, pero que en realidad sufre quemaduras en las hojas debido, posiblemente, a su posición en el paisaje (exposición al sur, rodeado por una pared y un camino); b) parches de quemaduras solares en la hoja de una planta de jade (Crassula).

La quemadura de las hojas en especies de hoja perenne y estrecha se manifiesta como un decoloración marrón o púrpura en la punta de las hojas. Si las condiciones desfavorables se hacen más severas el color marrón de las hojas aumentará. Esto no debe confundirse, sin embargo, con el color marrón o derramamiento de las agujas o hojas interiores más viejas. Las quemaduras pueden ocurrir en verano a raíz de la ocurrencia de un clima caliente y seco o a partir de los fuertes vientos de invierno cuando el suelo se encuentra congelado. Los síntomas pueden no hacerse evidentes durante un mes o más, después de que el daño inicial haya ocurrido.

Quemaduras-Acer-Azalea

Fig. 3. a) Estrés por calor en Rhododendron (Azalea); nótese que los puntos sólo se encuentran en la parte superior de la superficie de la hoja y los bordes distintivos entre el tejido sano y el afectado; b) quemaduras en las hojas de Acers.

Las quemaduras de las hojas en el invierno en plantas de hoja perenne usualmente aparece como dos áreas largas y paralelas a la vena principal de las hojas.

Ciclo de Vida

Aunque las plantas puedan experimentar las quemaduras sin que estén involucradas enfermedades patógenas o insectos, los daños por estas causas también pueden afectar el consumo de agua de la planta o árbol. En algunos casos, los daños por insectos, como el causado por el saltamontes (quemadura del saltamontes); o algunas enfermedades de quemaduras específicas causadas por hongos o bacterias pueden provocar síntomas semejantes. Las quemaduras también pueden reducir la salud de la planta, convirtiéndola en más susceptible a los ataques de los insectos y enfermedades.

Estrategias de Manejo Integrado de Plagas

  1. Debe regarse cuando sea necesario y debe mantenerse el vigor del árbol. Plántese en un suelo fértil y con buen drenaje y con un suministro adecuado de nutrientes. El suelo debe estar húmedo en toda su profundidad, después de haber sido regado el árbol abundantemente. Es muy importante para los árboles, especialmente aquellos de hoja perenne, tanto ancha como de aguja; que hayan sido regados apropiadamente al ir adentrándose en el período de invierno. Debe regarse durante este período si las lluvias de la estaciones anteriores no son adecuadas o si durante el invierno el suelo no se encuentra congelado.
  2. Fertilizar. Deben fertilizarse los árboles a principios de la primavera y siguiendo las instrucciones del fabricante. El nitrógeno debe aplicarse regularmente y teniendo en cuenta el área que se desea fertilizar, el tipo de árbol y su estado de desarrollo. No fertilice con nitrógeno a finales de otoño, dado que puede causar un crecimiento suave de otoño que se dañaría con facilidad a la llegada de las bajas temperaturas del invierno.
  3. Mantillo. Los mantillos orgánicos (agujas de pino, virutas de madera, corteza de pino, etc.) pueden ayudar a retener la humedad durante las sequías de verano y otoño. En el invierno este mantillo previene el congelamiento y descongelamiento alternativos del suelo. También refrescará un poco el suelo en el verano.
  4. Pantallas. Las pantallas pueden emplearse para proteger los árboles en las áreas que se encuentran expuestas a los vientos y al sol; pero es mejor en cualquier caso no exponer nuestros árboles a tales condiciones.
  5. Exposición. Otros factores que pueden provocar dichas quemaduras son la fertilización excesiva, la presencia de sales, herbicidas, raíces estranguladas, alambres estranguladores y el calor reflejado en los edificios o paredes cercanas. La eliminación de estos factores es la única corrección posible.
  6. Peligros físicos. Los daños a las raíces deben prevenirse al transplantar o trabajar el nebari. Debe también tenerse cuidado de no dañar la corteza y las raíces innecesariamente al emplear las herramientas de modelado.
Quemadura-Jaspeado-Acer

Fig. 4. a) Quemaduras en un huésped jaspeado; b) quemadura en acer del azúcar (Acer Saccharum) provocada por los huevos de la cigarra (Hemiptera).

Estrategias Orgánicas

Las estrategias 1, 3, 4, 5 y 6 son estrictamente orgánicas. Emplear un fertilizante orgánico apropiado constituiría un acercamiento orgánico viable a la estrategia 2. Bueno, hasta aquí llegamos con el tema de hoy. Esperamos que pueda ser de ayuda para todos aquellos que vemos como las hojas de nuestros árboles, cuando llega el calor agobiante de Ciudad Real, son castigadas continuamente por las quemaduras y en ocasiones no sabemos como evitar o que profilaxis aplicar para evitar este problema tan antiestético. A la larga este fenómeno puede convertirse, además, en un problema de salud para nuestros árboles. ¡Un saludo! Nos vemos en la próxima entrada… Detalles: Fotos y artículo: Missouri Botanical Garden.

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